El afloramiento contiene 130 huellas: 10 rastros son de carnívoros que andaban a dos patas. Estas pistas son prácticamente paralelas. El sentido de la marcha es opuesto; unas se dirigen al norte y otras al sur. Es probable que esta distribución paralela se deba a que estos dinosaurios se reunían en grupos o a que se trataba de un lugar de paso quizás condicionado por barreras naturales.
Las impresiones de muchos de los dedos son muy estrechas: lo que ocurrió es que el dinosaurio cuando sacó el pie del fango, el barro cayó y rellenó el hueco haciéndolos tan finos que, a veces, solo queda una línea en el lugar ocupado por el dedo.